| Hay muchos insectos que dañan seriamente la madera. El taladrillo, que ataca tanto a árboles frutales como forestales y ornamentales, es uno de ellos.
Entre los insectos que pueden dañar los árboles del jardín se encuentran representantes de los Hymenóptera (avispas, hormigas carpinteras, abejas) y Coleóptera (escarabajos). En este caso nos ocuparemos del taladrillo de la madera o bicho taladro, como se lo conoce vulgarmente. Es un coleóptero (escarabajo) y su nombre científico es Platypus sulcatus.
Daños que produce
El mayor daño lo provoca en su estado larvario. El taladrillo atacan preferentemente madera verde y en forma indistinta a árboles frutales, forestales u ornamentales. Penetran por el tronco efectuando túneles horizontales a lo largo del fuste, que se evidencian en el exterior a través de orificios de aproximadamente 2,5mm, destruyendo los tejidos floemáticos y xilemáticos impidiendo el correcto flujo de nutrientes y agua. En los ataques severos, la cantidad de túneles efectuados debilita al árbol al punto de poder quebrarse, a la altura del daño provocado, ante un fuerte viento.
  
Forma de ataque
En época de altas temperaturas (octubre a febrero) el macho adulto prepara su guarida en el tronco del árbol elegido y posteriormente copula con la hembra, la que va poniendo huevos durante varios meses. Macho y hembra adultos mueren tras cumplir con este ciclo. Las larvas adultas realizan perforaciones en distintos sentidos y antes de llegar al estado ninfal buscan dirigirse al exterior transformándose en adultos al mismo tiempo que se dirigen al orificio de salida. Una vez transformados en cascarudos, comienza nuevamente el ciclo de reproducción.
Descripción del insecto
En estado adulto miden de 7 a 8 mm, son de color marrón oscuro y forma cuadrangular (viéndolos de manera dorsal) y vuelan. Las larvas no tienen patas y miden de 4 a 11 mm, de color crema, con mandíbulas muy desarrolladas.
Alimentación:
Es micetófago, es decir que se alimenta de hongos que extrae de la madera del árbol.
Tratamiento preventivo:
Entre los meses de septiembre y febrero, dependiendo de la temperatura ambiental, se deberán fumigar los troncos cada 20 días con insecticidas de prolongado poder residual. Se puede también obturar los orificios del tronco para intentar impedir la salida del insecto, provocando su muerte.
Tratamiento curativo
Se debe inyectar al tronco algún insecticida sistémico o en su defecto enterrarlo en los alrededores del tronco para que sea absorbido por las raíces. La dosis a utilizar dependerá del tipo de insecticida que se utilice, el método elegido para la absorción y el tamaño del árbol a tratar.
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